El diámetro es la cifra que todo el mundo mira, pero no es la que decide si un reloj te queda bien. Lo que importa es el entre asas: la distancia de punta a punta de las asas, donde se engancha la correa. Si es más ancho que tu muñeca, las asas sobresalen por los lados y el reloj parece grande, mida lo que mida su caja.
Cómo medir
- Coge una cinta métrica de costura o una tira de papel.
- Rodea la muñeca justo por encima del hueso del lado del meñique, sin apretar.
- Anota el contorno en centímetros.
La regla
Visto desde arriba, el ancho de la muñeca es, más o menos, un tercio de su contorno. El entre asas del reloj debería quedarse por debajo de ese ancho; con un margen del 5 %, el reloj queda dentro de la muñeca.
| Contorno | Ancho aproximado | Entre asas máximo |
|---|---|---|
| 14 cm | 46 mm | 44 mm |
| 15 cm | 50 mm | 47 mm |
| 16 cm | 53 mm | 50 mm |
| 17 cm | 56 mm | 53 mm |
| 18 cm | 59 mm | 56 mm |
| 19 cm | 63 mm | 60 mm |
| 20 cm | 66 mm | 63 mm |
Es una aproximación: una muñeca plana admite algo más que una redonda. Pero sirve para descartar sin probarte el reloj.
Un ejemplo
El Seiko Prospex Turtle mide 45 mm de diámetro, una cifra que asusta. Pero su caja en forma de cojín deja el entre asas en unos 47,7 mm, menos que muchos relojes de 42 mm. Por eso se lleva bien en muñecas de 16 o 17 cm. Puedes ver todos los tamaños en los listados de 39,5 mm o menos, 40 mm y 42 mm o más.
Prueba con un reloj
Elige un modelo y mueve el control hasta tu contorno. Aparece el ancho de tu muñeca y qué parte ocupan las asas.
